Respirando lento, profundo y conscientemente me conecto con el aliento superior (el soplo del creador, ese que me dio vida y propósito en ella)
Cada vez que respiro de esta manera se me revela mi origen y mi propósito.
Comprendo que sin ser Dios soy parte importante de él como cada uno de ustedes lo son.
Conectándome con lo superior que habita en mí y vinculándome con lo superior que habita en cada uno de los seres con los que tengo el gozo de encontrarme, se me revela el propósito de la vida.
Y bastante claro me queda que el propósito no es individual y excluyente, por el contrario es colectivo e incluyente.
Estamos llamados de manera natural a vincularnos, es cierto que la civilización moderna y el sistema socioeconómico nos llevan a contradecir nuestra naturaleza espiritual y vinculante.
Así nos vamos aislando y creyendo que nuestros propósitos de vida son egoístas e individualistas. Buscando "éxito","fama","riqueza",
"reconocimiento","aplausos", entre otros, perdemos nuestro norte.
Con facilidad nos estresamos, nos deprimimos y nos sentimos separados y creo que esto se debe justamente a esta falta de consciencia y a este adormecimiento en el que nuestra sociedad nos mete.
Estamos llamados a esto:
A vincularnos, a conectarnos desde lo superior que habita en cada uno de nosotros, esto es una herramienta más que nos revelará el propósito de la vida.
Por ello es que me apasionan los encuentros grupales y el trabajo de crecimiento interno que se logra en éstos.
¡Anímate a participar!
Escríbeme, y te hablo acerca de ello.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario